Se acerca el momento de preparar el huerto para la siguiente campaña, la de primavera – verano, tan variada, dinámica y sabrosa. Y nosotras queremos contarte cómo es nuestra experiencia con las semillas de aquí, las variedades tradicionales que tenemos en el catálogo de «Simién d’o lugar».

Las horas de luz van aumentando, el sol va calentando más y las plantas crecen a otro ritmo… Es el momento de preguntarnos… ¿qué queremos cultivar? Y si queremos disfrutar de las variedades de siempre, recuperar su cultivo y sus sabores, esto es todo lo que hace falta que suceda para que las semillas de aquí, de Aragón, lleguen a vuestras manos:

1º Que sean semillas de una variedad conocida por los y las agricultoras que las cultivan, por algún socio o socia colaboradora o por la propia organización si hemos realizado algún ensayo agronómico con ella.

2º También necesitamos una valoración positiva de la semilla, que sea interesante a nivel agronómico, en campo, que sea resistente y productiva. Y también a nivel culinario, gastronómico… ¡Que esté rica!

3º Que haya agricultores y agricultoras que la cultiven, la seleccionen y la multipliquen para obtener sus semillas.

4º Y, por último, hace falta limpiar bien las semillas, conservarlas e ir preparando sobres para cuando nos llegan vuestros pedidos.

Pero… ¿sabes qué más hacemos cada año?: una prueba de germinación.  ¿Y eso qué es? Pues consiste en colocar un número determinado de semillas en un recipiente con humedad y temperatura controlada, vamos, en condiciones óptimas de germinación, y así poder ver si esas semillas siguen o no siendo viables.

Seguimos el Reglamento Técnico de Control y Certificación de Semillas de Plantas Hortícolas, en el que se exige que las semillas cumplan con un porcentaje mínimo de germinación. De esta manera, nosotras estamos tranquilas de que nuestras semillas cumplen criterios de calidad y sanidad.

Las semillas de aquí, las de siempre, las de Simién d’o lugar

Así que… si quieres sembrar biodiversidad, te contamos qué semillas tenemos disponibles para esta nueva temporada (para sembrar entre febrero y mayo):

  • Acelga blanca de Alcorisa –> La de siempre, rústica, ¡se cría sola!
  • Calabacín de guías de Mallén –> Piel clara, buenísimo y productivo.
  • Calabaza de Alma –> Una variedad muy especial, la mata se hace muy grande, pero… ¡qué postres!
  • Lechuga El volador de Maella –> Exquisita lechuga, tipo cogollo. Se deshace en la boca.
  • Lechuga morada de Alcorisa –> Bonita, de hojas oscuras y sabrosísima.
  • Melón blanco de Monegros –> Tradicional, dulce, para consumir en el momento o guardar.
  • Pepino largo de Alcorisa –> Suave, crujiente, largo y muy productivo.
  • Pimiento Luesia –> Pequeño pero matón, con mucha carne y también mucho corazón.
  • Sandía de Sesa –> Carne rosada, muy muy rica aunque tenga grandes pepitas.
  • Tomate de colgar de Alacón –> ¡NOVEDAD! Nueva incorporación, un poco más pequeño pero de gran conservación.
  • Tomate de colgar Serengue –> Guárdalos bien y tendrás tomate casi todo el año.
  • Tomate del extremeño –> De mata baja, no tienes que entutorarlo, y va bien para ensaladas.
  • Tomate Más de Ruiz –> Bonito, tipo corazón de buey. Hay que entutorarlo, ¡pero qué fina piel!

Y, por cierto, en nuestro catálogo puedes encontrar más variedades, pero se siembran para el inicio del verano, así que te las presentaremos más adelante.

A la tierra y… ¡buena siembra!